Hablamos con Manuel Mon y Rafael Bueno: a la vanguardia del ‘avant-garde’

Manuel Mon y Rafael Bueno son dos de los peluqueros creativos más importantes de nuestro país, y también de los más queridos y admirados, por su cercanía, su humildad y su generosidad a la hora de compartir y explicar sus métodos de trabajo.

Son, también, los líderes indiscutibles de la vanguardia española; y su último movimiento para ir aún más adelantados en esta especialidad, para estar más a la vanguardia del avant-garde, ha sido unirse, trabajar juntos. El resultado no te sorprenderá: su colección conjunta, Wakanda, ha sido considerada la Mejor Colección de Vanguardia del año en la última edición de los Premios Fígaro.

Entrevista a Manuel Mon y Rafael Bueno

Pregunta- Primero, ¿cómo surgió esto de hacer una colección los dos? Tenemos entendido que hubo unos espetos de por medio…

Rafael Bueno- ¡Síiiii! Ja, ja, ja. Pues fue en Málaga, en una cena con Manuel. Entre risas y sardinas le comenté que me apetecía mucho hacer algo con él, ya que para mí es uno de mis referentes, y Manuel no lo pensó y dijo que sí. A partir de ahí comenzó la idea de hacer Wakanda.

P.- ¿Cuándo empezasteis a trabajar, y cuándo terminasteis? Hemos de decir que Manuel, el año pasado, ya nos dejó caer que había algo entre manos, aunque no nos dio más información…

Manuel Mon- La idea, como dice Rafa, surgió un día que coincidimos en Málaga, creo que estábamos allí haciendo una formación. Rafa siempre me había dicho que tenía muchas ganas de hacer una colección conmigo, que a ver si me animaba… Y en esa ocasión tuvimos la primera conversación para ponernos con ello, y en seguida empezamos a buscar inspiraciones e ideas. En total, calculo que tardamos como un mes o mes y medio, por la distancia, en finalizarla.

P.- Ambos sois los grandes nombres de la vanguardia española. ¿Qué tiene este género que os atrae? Y, ¿qué creéis que debe tener para considerarse vanguardia; cómo definimos este género?

R. B.- La vanguardia es uno de los géneros donde los profesionales tenemos la libertad de dejar volar nuestra imaginación. Yo comparo mucho la vanguardia en peluquería con la alta costura, ya que podemos hacer técnicas, texturas y formas que no veríamos en nuestro día a día por la calle, pero sí podemos encontrarla en pasarelas o en el cine, mismamente.

M. M.- A mí me atrae muchísimo porque, efectivamente, es un tipo de peluquería que por lo general no puedes hacer día a día en el salón; es un tipo de peluquería que te deja crear, experimentar formas y texturas, muchas veces inimaginables en el cabello. En cuanto a lo que debe tener una colección de vanguardia, creo que, sobre todo, debe tener mucha coherencia; que todo tenga un hilo conductor en cuanto a peluquería, maquillaje, vestuario, fotografía… Todo tiene que tener un porqué, no es hacer por hacer ni poner por poner.

wakanada
Wakanda Collection – Manuel Mon y Rafael Bueno

P.- ¿Cómo diferenciaríais una buena de una mala colección de vanguardia? Porque no siempre es oro todo lo que reluce, ni la vanguardia tiene que ser necesariamente una megaconstrucción para ser avant garde, ¿no?

M. M.- Realmente es cuestión de gustos, pero para mí, como decía, una buena colección es aquella que guarda una estética global en todo: peluquería, vestuario, maquillaje… Sobre todo, para mí lo más importante es que el conjunto de la colección te transmita algo. Y que, cuando la veas, aunque sea algo muy irreal, con volúmenes muy exagerados o texturas que cueste creer que sean cabello, digas: pues sí, lo es.

Es cierto que no por ser muy grande es mejor; muchas veces, menos, es más. Pero también hay colecciones que,
aunque lleven volúmenes muy exagerados, estéticamente están bien construidos y quedan bien.

P.- ¿Qué trabajaríais en una primera clase de formación a la vanguardia? ¿Qué conceptos básicos es importante transmitir, o cómo introduciríais a este género a los peluqueros?

M. M.- Creo que lo primero es empezar poco a poco. No puedes empezar queriendo hacer una colección de vanguardia con técnicas que no controlas. En mi caso, lo que hago es probar distintas técnicas que tengo pensado aplicar (de hecho, ahora estoy probando dos nuevas), y vas practicando y practicando hasta ver dónde puedes llegar, porque, a veces, eso que quieres hacer cuesta, y otras veces incluso no se puede hacer. Empiezas probando con cosas sencillas y luego, una vez dominas la técnica, la vas desarrollando hasta límites insospechados.

Para introducir este género, yo les diría que todos los peluqueros somos muy creativos y tenemos una parte que no desarrollamos. Lo hacemos en corte, en color, pero cuando queremos aplicar texturas, formas o volúmenes nos cuesta más, porque en la academia o en el instituto nadie te enseña a hacer peluquería de vanguardia. Por suerte, ahora se está empezando a dar formación en peluquería más creativa, especialmente por parte de compañeros de fuera de España.

P.- Y ahora, hablando de Wakanda… ¿qué buscabais, técnicamente, conseguir en el cabello? ¿Nos podéis
decir algo de cómo se ha trabajado?

R. B.- Quisimos crear diferentes estructuras en las que predominase el color, con bases oscuras y diferentes tonos violetas y malvas, así como unas texturas minuciosamente trabajadas para conseguir un efecto afro. Para alcanzarlo, marcábamos mechones de cabello muy pequeños y cortábamos y texturizábamos antes de trabajarlos sobre la base.

P.- ¿Cómo se trabaja una colección entre dos peluqueros (y además, entre dos peluqueros con un nivel tan
alto como el vuestro)? Cómo es el proceso de la idea, de la materialización… ¿Qué hace cada uno?

R. B.- Pues ha sido un enorme regalo para mí poder aprender y trabajar mano a mano con Manuel. La colección consiste en seis trabajos, de los cuales Manuel ejecutó tres en Oviedo y yo otros 3 en Málaga, aunque para el día de la sesión de fotos y el vídeo nos reunimos para crear la colección juntos.

Antes de realizarlos estuvimos trabajando durante un tiempo la idea, y ya cada uno hicimos los nuestros; aunque hablábamos, hacíamos videollamadas y nos mandábamos fotos constantemente (le he dado una lata a Manuel… Ja, ja, ja).

P.- Hubo muchas bromas en la gala de los premios Fígaro acerca de quién hablaba más de los dos. ¿Hubo esos “piques” sanos también trabajando? ¿Cómo describiríais al otro, y qué es lo que más os ha gustado de trabajar con él?

R. B.- ¡Nooooo! Hubo muy buen humor y disfrutamos un montón de la experiencia en todo momento, tanto entre nosotros como con el resto del equipo. Para mí ha sido un enorme placer poder trabajar con Manuel, ya que es uno de los mayores creadores de vanguardia a nivel mundial; nos une una gran amistad, aparte del compañerismo y el
respeto que nos tenemos. ¡Repetiría una y mil veces más!

M. M.- Realmente lo de la gala fueron bromas para romper el hielo y hacerlo más distendido e informal, ¡los peluqueros entre nosotros nos entendemos mejor cuando hablamos de forma natural! Rafa es una persona humilde y generosa; es buen compañero, buen amigo, una persona con la que se trabaja muy a gusto, que confía mucho en mí y en mi criterio de trabajo… Para mí es muy importante trabajar con una persona así. Además, compartimos la visión de la peluquería, tanto la comercial como la de vanguardia: a los dos nos gusta la elegancia,
el glamour; que el trabajo, al final, sea bonito y fino.

P.- ¿Alguna anécdota que podáis compartir de este proceso de trabajo?

R. B.- Pues mira, tendría varias para decirte, ya que han sido muchas las llamadas y conversaciones las que hemos tenido, pero me quedo con una ocasión en la que estábamos trabajando una de las estructuras y Manuel, para explicarme un poco la forma y el efecto que podríamos realizar, ¡se puso un plato de cocina en la cabeza y me llamó para enseñármelo! Fueron muchas las risas y muy buenos momentos vividos en la realización de la colección.

P.- ¿Qué hay de cada uno en vuestra colección Wakanda?

R. B.- Pues no sabría decirte bien qué hay de cada uno, pero sí que hay mucho cariño en ella y es algo muy diferente a lo que normalmente Manuel y yo estamos acostumbrados a trabajar. Tanto la técnica y las formas de los trabajos han quedado como algo muy innovador dentro de la categoría de vanguardia, y me quedo con el buen recibimiento de la gente.

M. M.- Yo creo que de cada uno hay la esencia de lo que nos define como peluqueros, y para ambos es la misma, y es que nos apasiona la peluquería, la vivimos cada día, nos encanta experimentar, hacer cosas distintas, la estética y el trabajo bien hecho… Creo que es un antes y un después, tanto para él como para mí.

P.- ¿Recomendáis a otros peluqueros lanzarse a hacer colecciones conjuntas (sean de vanguardia o no)? ¿Repetiréis vosotros en alguna ocasión? ¡Queremos más!

M. M.- Yo, ¡por supuesto! Cuando dos compañeros se unen para crear algo, ya sea una colección de color, de vanguardia, de lo que sea… Suma, no resta. Cuando ves trabajar a un compañero siempre hay cosas que no sabes hacer, o quizá las sabes hacer, pero de otra forma. Por eso siempre te va a aportar mucho conocimiento. Así que sí, les animaría enormemente a hacerlo. Y a que, entre compañeros, no haya rivalidad ni egos sino, como en nuestro caso, mucha humildad a la hora de compartir y mostrar nuestro talento a otros profesionales.

Yo repetiría una y mil veces encantado. Como he dicho, Rafa es una gran persona y un gran compañero, y por supuesto que lo volvería a hacer. Es más, posiblemente habrá alguna sorpresa por ahí de la que no podemos contar nada todavía; pero sí… Algo se está cociendo.