7 cosas que no debemos olvidar.

Después de casi 1000 días de incertidumbre parece que todo vuelve a la normalidad; las aguas han vuelto a su cauce tras una época que, seguro, quedará marcada como uno de los momentos más negros de nuestra historia reciente. Pero también hay cosas que hemos aprendido en esta etapa, y que no deberíamos olvidar nunca.

Por Daniel Gallego

En marzo de 2020 nos cortaron el ritmo de vida personal y laboral de cuajo: se paralizaron nuestras vidas y se cerraron nuestros negocios. Sin embargo, esta época nos ayudó a reforzarnos como profesión de primera necesidad; nuestros clientes valoraron nuestra ausencia, y por ello, nuestro trabajo. Han sido 3 años de incertidumbre (sanitaria, política y social), en los cuales los peluqueros hemos estado a la altura.

Mientras estuvimos encerrados pudimos ver solidaridad en nuestro sector. Un sector que, rápidamente, y dando ejemplo de resiliencia, empezó a dar consejos a sus clientes sobre cómo mantenerse el cabello en casa; incluso a hacer videoconferencias con ellos para ayudarles a tratar su pelo desde la distancia. Se pusieron en marcha tiendas virtuales improvisadas para suministrarles su color. Muchos comenzaron a compartir sus conocimientos y técnicas en formaciones online que también subían a sus redes sociales. Y todos empezamos a darnos cuenta de lo importante del tiempo, que siempre hemos anhelado. Fuimos también solidarios en lo material, donando en muchos casos capas de plástico, guantes, el poco material higiénico o sanitario del que disponíamos al servicio médico; pues, en momentos así, los peluqueros respondemos.
Fuimos los primeros en implantar rápida y correctamente un sistema de trabajo con todas las medidas sanitarias adecuadas, y servimos como ejemplo de nuevo, demostrando nuestras ganas de trabajar y de ayudar a nuestros clientes.
Pero, ¿ahora qué? Parece que nuestras vidas se estabilizan, y esto puede hacer que bajemos la guardia y dejemos de hacer las cosas tan bien como debiéramos, como lo hicimos entonces. Por ello, hablamos de las cosas que no debemos olvidar nunca.

7 Puntos para seguir dando ejemplo.

1. Mantén limpio tu salón.

Se acabó la covid, pero el cliente sigue y seguirá valorando muchísimo un lugar limpio. Esto incluye mantener la higiene general, pero también, y sobre todo, aquellos rincones que creemos que los demás (clientes incluidos) no ven.

Un consejo: siéntate en los lugares donde habitualmente esté tu cliente para que puedas observar desde su punto de vista qué es lo que ve (pequeños rincones bajo el reposapiés, roces cerca de los zócalos, pelos en algún cepillo…).

2. Desinfecta tus herramientas (y demuéstralo).

Por supuesto, no podemos hablar de una correcta higiene sin hacer referencia a nuestras propias
herramientas.
Tras la alerta por los brotes de tiña de este año, parece que los peluqueros hemos quedado como los culpables de esto. Lo que debemos hacer, de nuevo, es fortalecernos y demostrar que, una vez más, los peluqueros estamos a la altura.
De antemano, debemos saber la diferencia entre higienizar, esterilizar y desinfectar. Es algo que muchos de nosotros aprendimos en pandemia, con cursos online, pero que debemos seguir poniendo en práctica.
Como sabéis, solemos utilizar diferentes métodos de desinfección (maquina esterilizadora, por ozono o UV, productos desinfectantes directos, productos desinfectantes por inmersión, tipo Barbicide…), pero debemos conocer qué nos aporta cada uno de ellos.
Por otro lado, hoy en día no solo se nos exige hacer las cosas bien sino, además, demostrar que las estamos haciendo bien. Por ello, realiza todas estas tareas siempre antes de empezar con el siguiente cliente para tener todas las herramientas perfectamente limpias, y que además ese cliente sea conocedor de ello.

Por ejemplo, siempre hemos dicho lo importante que es cambiar las cuchillas de nuestras navajas, pero es tan importante hacerlo como que nuestra clientela sepa y vea que lo hacemos. Hazlo delante de ellos.

Un consejo: limpia y desinfecta bien las herramientas, pero no las dañes con productos corrosivos. Usa siempre productos de limpieza exclusivos para peluquería.

3. Sigue formándote.

Después de la pandemia parece que hemos relajado nuestra asistencia a las formaciones, pero sigue sin haber nada más importante que invertir en uno mismo y dotar de conocimientos nuestra profesionalidad.
Siempre hay cosas para aprender, y aunque generalmente solemos hacer formaciones de las cosas que más nos gustan, y casi siempre sobre lo que más dominamos, debemos salir de nuestro circulo de comodidad y aprender también aquellas que menos controlamos. Es importante ser profesionales completos y, aunque nos especialicemos en un servicio o estilo concreto, debemos tener conocimientos de todos los ámbitos de la profesión.

Un consejo: Esto no solamente es aplicable a cursos de corte o color, sino también sobre atención o trato al público, ventas, gestión de equipos… Es tan importante un buen servicio como una buena experiencia.

4. Mima a todos tus clientes por igual.

Mima a todos tus clientes por igual. Como decíamos, una buena experiencia del cliente es tan importante para él como el trabajo que realices. Todos tenemos muchos días de mucho trabajo en los que, en líneas generales, atendemos a clientes fidelizados desde hace mucho tiempo; y relajamos o descuidamos nuestras atenciones. Por el contrario, volcamos nuestra energía cuando tenemos un cliente que nos está haciendo su primera visita. Esto es un error: todos merecen la misma atención.

Un consejo: cuidemos a nuestro cliente de toda la vida como si fuera su primer día.

5. Apuesta por el I+D.

Hablo de desarrollar nuestros salones, hacerlos crecer. Cada uno en su medida, en función del lugar en el que se encuentre y el momento; pero siempre tratar de, cómo mínimo, mejorar ligeramente, para poder compensar la subida de costes generales.

Un consejo: crea nuevos servicios que estimulen a tu cliente a gastar más en tu salón y, por supuestísimo, implanta nuevas tecnologías. Es ya casi obligatorio mantener una presencia activa en redes sociales y tener una agenda digital; mejor si tiene posibilidad de reserva online. ¿Sabías que el 70 % de las compras por internet se hacen a partir de las 22 horas? (En ese horario, si no tenemos reserva online, no podemos atender a esos clientes).

¿Sabías que el 70% de las compras por internet se hacen a partir de las 22 horas?

6. Planifica tu año.

Ahora es un gran momento para organizar los diferentes eventos que tendremos en el año, tanto a nivel profesional (concursos, galas, eventos de equipo) como a nivel empresarial (ofertas, campañas, decoraciones del local, etc.).

Un consejo: ¡Que no te pille el toro! Descarga tu calendario con espacio para escribir, imprímelo y ve rellenando las diferentes acciones y campañas. Verlo físicamente y colgado delante te ayudará a tenerlo presente y a organizarte con tiempo.

7. No te olvides…

De que somos artistas, y psicólogos de nuestros clientes. Volvamos a disfrutar de nuestra profesión, de la parte más bonita y creativa, y de provocar sonrisas en las caras de aquellos a quienes atendemos: ese será el mejor premio de todos.

Un consejo: ¿Por qué no, como propósito para el 2024, te planteas crear una nueva colección y disponer de imágenes de calidad? Podrás participar en concursos ¡o incluso ver tu trabajo en revistas referentes del sector como esta! Y, por supuesto, utilizarlas para tus redes sociales y cartelerías.
¡Solo tú decides dónde está el limite!